Hace tres años fue mi primer acercamiento a la educación, aunque ya tenía algo de experiencia dando clases de regularización, pero no es lo mismo tener diez o doce alumnos, que trabajar con cuarenta o casi cincuenta adolescentes. El primer día de clases fue mi prueba de fuego, ya que, si al principio no logras ganarte el respeto de los alumnos estás perdido, pero logre superarla y sigo dando clases con mucho gusto, por que me agrada enseñar lo que sé. El dar clases es para mi la experiencia más enriquecedora que me ha pasado; pues el convivir, intercambiar ideas y opiniones con los alumnos me ayudan a mejorar día a día.
Motivo por el cual siempre llego con una sonrisa al salón de clases, los saludo, les pregunto cómo le fue en el día anterior, los trato con respeto dándoles su lugar y les hablo de usted; para crear un ambiente de cordialidad en el aula de clases. Busco la manera que se sientan a gusto en clases, lo que me lleva a buscar la manera de fomentar la participación a través de la lectura guiada, utilizo como material de apoyo diferentes materiales didácticos, así como lecturas que me ayudan con la preparación de los alumnos. Logrando que aprendan a través de la participación, que expongan sus dudas en cada tema que se les enseña en clase, y que fomenten el desarrollo de sus habilidades, a través de pequeños temas a desarrollar en clase
sábado, 10 de octubre de 2009
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